Seu prop meua i estate enlerta que no et lleven el lloc. Quan hages d’ausentar-te dis-m’ho i jo te’l guardaré amb molt de gust i molta cura.
Parla’m a cau d’orella per dir-me tot allò que et faig sentir. Si em vols, dis-m’ho; que no et pare res ni ningú.
M’encanta veure als teus ulls un petit centelleig d’enamorat. Que te’l provoca? Acas soc jo?
Has de saber que m’enamora que em digues coses tan boniques com sols tu saps dir-me i que els poemnes del mateix Bécquer es queden curts al costat de les teues paraules.
Tal vegada sone estupit, però em senc be quan acaricies la meua galta i enredran-te la ma en el meu monyo m’atraus suament cap a tu per acabar besant-me als llavis com sols tu saps fer-ho. I que a aquest momento es parara el temps…
IMPOSIBLE.
'El carbón no cambia de color cuando se lava. Lo que no se puede curar ha de soportarse.' (LA CIUDAD DE LA ALEGRÍA, Dominique Lapierre.)
sábado, 25 de junio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
La carrera de tu vida
Propóntelo como si fuese una carrera: la carrera de tu vida. No es necesario llegar el primero, de hecho, ya hay mucha gente que te lleva la delantera; pero no por ello has de abandonar.
Ten en cuenta que la salida es rápida y sencilla, pero que con el tiempo y la distancia recorrida, el cansancio hará presencia en tus músculos que se negarán a continuar. Entonces has de demostrar valor y seguir hacia delante dando lo mejor de ti en cada zancada que des.
Ves con cuidado ya que el camino no es llano. Encontrarás curvas, algunas más abiertas y simples, otras serán cerradas y producirán un gran cambio en tu destino final sin capacidad de decisión propia.
Por otra parte, ten por seguro que el asfalto que pisarás no será uniforme. En este habrá muchos baches. Seguro que caerás en alguno que otro, pero lo importante es que tengas el valor de aceptar los traspiés que has dado y, junto con quien te acompañe, continuar.
Habrá gente que pase una buena parte de la carrera a tu lado. Otra solo pasará de largo, eso es que no tendrán demasiado que aportarte; porque créeme, la gente que ha de ayudarte estará siempre. Es más, serán, probablemente, los que te hagan caer de bruces para que te des cuenta de que no eres el mejor, solo una más en la carrera de tu vida.
viernes, 10 de junio de 2011
La avenida.
La sangre corría por las venas a una velocidad vertiginosa. El corazón la bombeaba a un alto ritmo. Las pulsaciones aumentaban. En la cabeza resonaban sus latidos. La respiración se entrecortaba. No había quien pusiese fin a aquella precipitada carrera. Estaba al borde de sus fuerzas. No podía parar. EL callejón cada vez se le antojaba más estrecho y a su vez más largo. Las paredes se le venían encima. De los zapatos salía humo. Pasaban por la cabeza toda clase de miedos, el pasado, que intentaba dejar atrás, la alcanzaba por momentos. Ya no podía más.
Las piernas le fallaron. Cayó de bruces con un golpe seco. El corazón paró. Cesaron de resonar las pulsaciones en el cerebro y las fuerzas abandonaron su cuerpo que veía como la calle continuaba ciñéndose cada vez más y más. Su propia respiración la ahogaba. Los temores más grandes se le echaban encima. La vista empezaba a nublarse. ¿Dónde estaba todo el mundo? ¿Dónde estaban aquellos que se hacían llamar amigos?
Oscuridad se le venía encima. Un grito consiguió salir por su boca. Se desplomo. Y luego oscuridad, no veía nada. Su corazón no lo soportaba más. Sus miedos habían podido con ella.
La avenida que había sido toda una vida de sonrisas, ahora solo era un callejón, las paredes del cual se les desplomaban encima. Sus sueños, un futuro cerrado por los escombros y oscuridad, solo oscuridad.
miércoles, 8 de junio de 2011
Exceso de ruido.
Gritos, a fuera todo son gritos y ruido, mucho ruido. Nada está en su sitio, no hay nada que hagas bien. No importa como lo hagas, ni si pones tus mejores intenciones en ello, da igual, no va a servir.
En los recovecos del cerebro solo resuena una palabra: odio.
Y el odio deja de esconderse. Con cada grito, el odio se hace más fuerte y ya no solo es un eco en el cerebro. Lo gritarías, gritarías que odias todo esto, pero ya hay otros gritos a tu alrededor. Gritos fuertes y mucho ruido, ruido ensordecedor.
Te tapas los orejas, pero continuas oyendo los gritos. Tal vez el mundo esté sordo y por eso grite y haga tanto ruido.
Ahí llega alguien, se acerca. ¿Por qué no grita? No es como los demás, no está haciendo ruido. Lo miras fijamente, su paso es decidido, ¿hacia dónde va?
Ahora está delante, continua mirándote y tú, tú no puedes apartar la mirada de sus ojos.
No grita, sonríe. No hace ruido, susurra. Y susurra justo enfrente de ti que continuas con las orejas tapadas.
Ya no oyes gritos, bajas lentamente las manos hasta dar con las suyas sin apartar tu mirada de la suya.
Sus manos son cálidas, te atrae hacia él con delicadeza. Su respiración tranquiliza.
Y sus ojos, sus ojos expresan todo aquello que el mundo no te ha hecho entender a gritos.
viernes, 3 de junio de 2011
complicitat
Abraçam, abraçam fort contra el teu pit. No em deixes ni tan se val respirar. Disme a l’orella que estas aquí, aquí amb mi, i que’m vols. Vuic escoltar els batecs del teu cor que’m tranquilitzen i vuic que s’acceleren quan t’acaricie la punta del nas amb el meu dit.
Soc una mena de nena malcriada i caprixosa que vol sentirte prop i vol somriure per fet-te somriure. Resulta que magrada que’m soltes i sentir com es fusionen les nostres rialles al temps i l’espai. Magrada que’m mires, i que sols amb mirar-me, sapies allò que estava pensant. I que la complicitat inunde lloc on estem.
I que la complicitat que com una ona ha sacsejat tot el nostre alrededor, fasa que els teus ulls negre en miren, i que la teua mirada penetrant m’embadalixca de tal manera que jo no puga apartar els meus ulls dels teus. I així, sols així, dir-nos que ens volem.
I sols d’aquesta manera adonar-nos-en de que l’un no pot viure sense l’altre. I així, sols així, saber amb certesa que ens volem.
Soc una mena de nena malcriada i caprixosa que vol sentirte prop i vol somriure per fet-te somriure. Resulta que magrada que’m soltes i sentir com es fusionen les nostres rialles al temps i l’espai. Magrada que’m mires, i que sols amb mirar-me, sapies allò que estava pensant. I que la complicitat inunde lloc on estem.
I que la complicitat que com una ona ha sacsejat tot el nostre alrededor, fasa que els teus ulls negre en miren, i que la teua mirada penetrant m’embadalixca de tal manera que jo no puga apartar els meus ulls dels teus. I així, sols així, dir-nos que ens volem.
I sols d’aquesta manera adonar-nos-en de que l’un no pot viure sense l’altre. I així, sols així, saber amb certesa que ens volem.
jueves, 31 de marzo de 2011
B!
¿Cómo solucionas el esceso de echar de menos a alguien? ¿Cómo paras la melancolía de tiempos mejores? ¿Qué haces con las lágrimas que salen sin querer? ¿Qué solución le pones a un corazón roto?
No hay nada que hacer, tan solo continuar echando de menos y sufriendo por aquellos que no se dan cuenta de la suerte que tienen, que no veen que han de cuidar sus amistades, que no veen que el día que se vayan estas se van a sentir solos, perdidos desorientados. Y si además al irse, se van si opción ni oportunidad de volver, entonces el corazón se rompe en mil pedazos, y en ese momento el mundo se te cae encima.
La echo de menos.
No hay nada que hacer, tan solo continuar echando de menos y sufriendo por aquellos que no se dan cuenta de la suerte que tienen, que no veen que han de cuidar sus amistades, que no veen que el día que se vayan estas se van a sentir solos, perdidos desorientados. Y si además al irse, se van si opción ni oportunidad de volver, entonces el corazón se rompe en mil pedazos, y en ese momento el mundo se te cae encima.
La echo de menos.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Y el que espera y espera, al final desespera.
Párate, ten paciencia, reduce la velocidad a la que ves pasar la vida por delante, mira a tu alrededor y espera.
Espera a que alguien te vuelva a querer como lo hizo en su momento tu madre.
Espera a que alguien vuelva a perder su tiempo en que aprendas.
Espera a que te devuelvan aquel juguete que dejaste.
Espera a que alguien te devuelva un favor de todos aquellos que tu has ido haciendo.
Espera a que alguien te tienda la mano para sacarte del barro, como cuando tu la tendiste, arriesgándote a caer.
Espera a que te presten ayuda como tu prestaste.
Espera a que te abracen y besen, como tu abrazaste y besaste a aquella persona que amabas.
Tú espera, espera.
Que al final el que espera acaba por desesperar
Espera a que alguien te vuelva a querer como lo hizo en su momento tu madre.
Espera a que alguien vuelva a perder su tiempo en que aprendas.
Espera a que te devuelvan aquel juguete que dejaste.
Espera a que alguien te devuelva un favor de todos aquellos que tu has ido haciendo.
Espera a que alguien te tienda la mano para sacarte del barro, como cuando tu la tendiste, arriesgándote a caer.
Espera a que te presten ayuda como tu prestaste.
Espera a que te abracen y besen, como tu abrazaste y besaste a aquella persona que amabas.
Tú espera, espera.
Que al final el que espera acaba por desesperar
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